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Acerca del alma .

44 Platón, Sofista (246a): «Parecería que hay entre ellos un combate de gigantes a causa de sus disputas mutuas sobre la realidad» (gigantomachía perì t s ousías pròs allḗlous) , [trad. de A. Tovar], Instituto de Estudios Políticos, Madrid, 1959. Por cierto, el debate entre la razón y los sentidos era ya antiguo. Por Platón (Sofista 242a, vv. 1 y 2) y Sexto, Adversus mathematicos , VII, 114 (vv. 2-6), sabemos que Parménides dijo: «Pues nunca se probará que los no entes sean; mas tú aparta tu pensamiento de esta vía de investigación y no permitas que el hábito, hijo de la mucha experiencia, te obligue a dirigirte por este camino, forzándote a usar una mirada vacilante, un oído y una lengua plenos de sonido sin sentido, sino que juzga racionalmente la muy discutida refutación dicha por mí» (frag. 294 de Kirk, Raven y Schofield, Los filósofos presocráticos [trad. de J. García Fernández], 2.a ed., Madrid Gredos, 1987, pág. 358). Había en la época un debate entre el experimentalismo y el racionalismo de Parménides por ver cuál era el mejor acceso a la realidad, si los sentidos o la razón. Parménides, pitagórico disidente de muchas prácticas, sostiene que no es ni la mirada vacilante (experimentos óptico-astronómicos que se hacían en la isla de Ténedos) ni el oído (en alusión a las experimentaciones acústicas que con los yunques hacían los pitagóricos para investigar sobre los intervalos musicales) ni la lengua (alusión a los experimentos de la fisiología del gusto, llevados a cabo, entre otros, por Alcmeón de Crotona). Ahí no anida la verdad; ella proviene de otro lugar. Vid. B. Farrington, Ciencia griega , 2. a ed., Barcelona, Icaria Editorial, 1986.

45 Una muestra del alto grado de reflexión sobre el lenguaje —y la poesía— al que se había llegado puede verse en El encomio de Helena , de Gorgias. A. Melero Bellido, 1996, págs. 200/211. Las notas explicativas del traductor son impagables.

46 C. K. Ogden e I. A. Richards, The meaning of meaning , 4.a ed., Londres, P. Trench, Trubner and Co., 1938.

47 El Académico había comenzado a investigar sobre este tema en el Crátilo , pero no teniendo aún desarrollada su teoría de las ideas en esta época, no pudo darle solución y ésta vendría después de haber formulado con precisión su teoría de las Ideas.

48 La terminología y conceptualización viene de Parménides. Sobre este tema, vid. F. M. Cornford, 1989.

49 Sería la tesis de Demócrito. Las presentes líneas son una reconstrucción de parte del Sofista (246a-247b): «Unos arrastran todo desde el cielo y lo invisible hacia la tierra […] y definen como idénticos la realidad y el cuerpo, y si alguien afirma que algo que no tiene cuerpo, existe, ellos lo desprecian por completo y no quieren escuchar ninguna otra cosa […] sino que piensan que el alma misma posee cierto cuerpo (s ma ti) ».

50 Nuevamente la contraposición phýsis-nómos , el debate entre los sofistas y Sócrates-Platón.

51 Lo que comento es la interpretación correctiva que Platón efectuó de los siguientes pasajes de Parménides, fragmentos B2.8-7, B3 y B6.1-2, respectivamente (según la edición de H. Diels y W. Kranz, Die Fragmente der Vorsokratiker , 6.a ed., Zurich, Weidmann, 1951; Los filósofos presocráticos I [trad. de C. Eggers Lan y V. E. Juliá] Madrid, Gredos, 1981):

– oúte gàr án gnoíēs tó ge mḗ ēòn (ou gàr anystón) oúte frásais («no conocerás, en efecto, lo que no es [pues es inaccesible] ni lo mostrarás»).

– tò gàr autò noeîn éstin te kaì eînai («pues 〈sólo〉 lo mismo puede ser y pensarse»).

– chrḗ tò légein te noeîn t´eón émmenai? ésti gàr eînai. mēdèn d´ouk éstin («es necesario decir y pensar que el ente es, pues es ser y nada no es»). [Esta traducción es mía.]

52 No habla Platón del movimiento material del mundo físico.

53 Véanse las semejanzas con Descartes. En definitiva, se trata de las semejanzas de todos los sistemas racioidealistas.

54 Se puede estudiar el conocimiento humano desde un punto de vista genético o desde un punto de vista médico-científico, o desde una perspectiva descriptiva; esto es lo que hace Platón: describir qué es y cómo funciona el conocimiento de la realidad. Aristóteles, en Acerca del alma , mezcla el método descriptivo del conocer con el psicológico.

55 «Toma ahora una línea dividida en dos partes desiguales; divide nuevamente cada sección según la misma proporción, la del género de lo que se ve y otra, la del que se intelige, y tendrás distinta oscuridad y claridad relativas; así tenemos primeramente, en el género de lo que se ve, una sección de imágenes. Llamo “imágenes” en primer lugar a las sombras, luego, a los reflejos en el agua y en todas las cosas que, por su constitución, son densas, lisas y brillantes, y a todo lo de esa índole. ¿Te das cuenta?» (Platón, República , VI , 509d/510a.)

56 «Pon ahora la otra sección de la que ésta ofrece imágenes, a la que corresponden los animales que viven en nuestro derredor, así como todo lo que crece, y también el género íntegro de cosas fabricadas por el hombre.» (Ibid.)

57 El tema de la mímēsis (imitación) recorre como hilo de oro toda la filosofía de Platón.

58 Hume lo definió muy bien, al decir que las leyes de la naturaleza adquieren su validez en la costumbre y la repetición.

59 La terminología es la que fijó Parménides.

60 Este texto es difícil; procuraré clarificarlo, pero antes citaré a B. Russell, quien escribe: «Sea ABC un triángulo rectilíneo. Es contrario a las reglas preguntar si ABC es realmente un triángulo rectilíneo, aunque, si es una figura que hemos trazado nosotros, podemos estar seguros de que no lo es, porque es imposible trazar líneas absolutamente rectas. En consecuencia, las matemáticas nunca pueden decirnos lo que es, sino solamente lo que sería si… No hay líneas rectas en el mundo sensible; por tanto, si la matemática ha de tener una verdad más que hipotética, debemos encontrar evidencia a favor de líneas rectas suprasensibles en el mundo suprasensible. Esto no puede hacerlo el entendimiento, pero puede hacerlo, según Platón, la razón, que muestra que hay un triángulo rectilíneo en el cielo, del cual las propiedades geométricas pueden ser afirmadas categóricamente, no hipotéticamente». (Historia de la filosofía , Madrid, Aguilar, 1973, págs. 118-119.)

61 Y eso no es así. Pues, por ejemplo, para saber qué es el número 2 operacional, hay que saber que adquiere su existencia por participar de la díada.

62 Sobre el concepto de principio de todo ha habido numerosas interpretaciones, una de las cuales dice que es el bien (que algunos identifican con Dios). Yo, por el contrario, me inclino con cautela a creer que el principio no hipotético es la estructura de las ideas superiores, aquellas sin las cuales nada se puede pensar, ni nada decir, ni nada existe. Son los mégista génē del Sofista : ser, no ser (como alteridad), mismidad y diferencia, más el movimiento como acción de pensar, más el reposo de todas las ideas.

63 Definitivo texto que sale al paso de muchas interpretaciones erradas de Platón como aquella, muy común, que afirma que Platón rechazó el reino de los sentidos.

64 Tradicionalmente se habla del mito de la caverna. E. Lledó que escribió páginas bellas e inteligentes sobre el mito en Platón (op. cit. , «5. El mito en el lenguaje», págs. 108-120), nos ofrece una clasificación de los mitos: escatológicos, antropológicos, cosmológicos, gnoseológicos, donde incluye el mito de la caverna. Otros, como Guthrie, usan expresiones como metáfora, alegoría, símil, opción que yo también prefiero ahora, pues tiempo ha usé la expresión mito. Sobre la caverna, pueden leerse los importantes trabajos de E. Lledó en La memoria del logos , Madrid, Taurus, 1984, y P. M. Schuhl en Études sur la fabulation platonicienne , París, PUF, 1947.

65 Para este relato he parafraseado la traducción de J. M. Pabón y M. Fernández Galiano, Madrid, Instituto de Estudios Políticos, 1949. Los entrecomillados son citaciones.

66 La de la metáfora de la caverna.

67 Las cursivas son mías.

68 Las cursivas lo indican con claridad.

69 Para estos temas, vid. el libro de W. Jaeger Aristóteles : bases para la historia de su desarrollo intelectual , México, FCE, 1923 (2.a ed. en España, 1984).

70 Aunque en otros textos haya sostenido una posición diferente, por ejemplo en el Timeo , donde son eternos la materia informe, las ideas y el demiurgo, divino artesano, cuya función es ordenar la materia «mirando a las Ideas». Creación es, pues, ordenación. Éste es uno de los temas más debatidos de la filosofía platónica.

71 Platón usa el término sofista en sentido amplio, como una forma de pensar que abarca, no sólo a los que han pasado a la historia de la filosofía como sofistas de manual, sino a los políticos de la democracia, a los trágicos, a los oradores y rétores, etc. Es decir, a los inauténticos, por utilizar la terminología heideggeriana.

72 Llamo organicista aquella teoría que reza que la pólis es un organismo que es como el alma. La pólis-psychḗ de la que luego hablaremos.

73 A. Alegre Gorri, Textos de filosofía. Platón, selección y análisis de textos de los grandes temas de su filosofía , Barcelona, Instituto de Ciencias de la Educación, UAB, 1983, pág. 68.

74 Ibid .

75 Fedón , 66b/67b; República , x, 614a/621d.

76 Platón afirmaba, en taimada falacia, que así como en la medicina y otras artes el mejor debería dirigir, lo mismo debería suceder en la política. Pero la grandeza de la democracia radica en que todos sabemos qué es lo bueno para la totalidad de la comunidad. La diversidad da el equilibrio y la justicia. El saber sobre el bien y lo útil para la comunidad no es un conocimiento técnico; es un conocimiento universal.

77 Véase cómo, con variantes, esta teoría ha sido reproducida en épocas posteriores, por ejemplo, por Hegel.

78 Vid. Guthrie,1988, vol. IV .

79 «Al principio creó Dios los cielos y la tierra», Génesis 1.1. Véase también San Juan 1: «Todas las cosas fueron hechas por Él, y sin Él no se hizo nada de cuanto ha sido hecho», Sagrada Biblia , versión de Nácar-Colunga, Madrid, BAC, 1955.

80 Heráclito, frag. 30, Clemente, Stromateis , V , 104, 1, citado por, Kirk, Raven y Schofield, 1987, pág. 288.

81 El verbo kosmeîn significa «ordenar, preparar, adornar». Por eso los griegos llamaban al mundo kósmos , organización y disposición ordenada según leyes; por tanto, bella.

82 Noûs significa «inteligencia, espíritu, mente, pensamiento». «La mente gobierna todas las cosas que tienen vida, tanto en las más grandes como en las más pequeñas. La mente gobernó también toda la rotación, de tal manera que comenzó a girar en el comienzo.» (Anaxágoras, Simplicio, Fís. , 164,24 y 153,13. 476, frag. 12, Kirk, Raven y Schofield, 1987, pág. 507.)

83 Á. Vallejo Campos, 1996, pág. 92. Aunque el Timeo sea un diálogo cosmológico y científico, está inserto en una trilogía con el Critias (inacabado) y el Hermócrates , que no escribió. El Timeo cuenta los orígenes del mundo; el Critias , la historia antigua de Atenas, que sería la ciudad ideal, y el Hermócrates debería diseñar la ciudad futura.

84 «Ciertamente, ahora necesitamos diferenciar conceptualmente tres géneros: lo que deviene, aquello en lo que deviene y aquello a través de cuya imitación nace lo que deviene. Y también se puede asemejar el recipiente a la madre, aquello que se imita, al padre, y la naturaleza intermedia, al hijo […].»

85 Sobre este tema, véase el estupendo resumen de Á. Vallejo Campos, 1996, págs. 99-101.

86 Á. Vallejo Campos, 1996, pág. 102. De todas formas, deseo resaltar los textos de la República en los que se indica con claridad que Dios crea las Ideas. Uno en el libro X, 597 c («En lo que toca a Dios, ya sea porque no quiso, ya sea porque alguna necesidad pendió sobre él para que no hiciera más que una única cama en la naturaleza, el caso es que hizo sólo una, la Cama que es en sí misma.»); otro, en el libro VII, 517 b-c, al final de la alegoría de la caverna. Allí se dice que lo que es el Sol al mundo natural, que es el que posibilita la visión y el que crea la vida con su calor, es el Bien (tò agathòn) al mundo de las ideas; es decir, las crea. Esta divergencia entre los diálogos medios, como es la República , y los de vejez, como el Timeo , muestra con claridad la evolución del pensamiento platónico. Los diálogos medios son los más exaltados, donde se estipula la absoluta perfección del mundo del más allá y donde se afirma que hay tantas ideas para cuantos conjuntos de cosas, físicas y humanas, materiales y no materiales, y relaciones existen. Luego, retocó su pensamiento, a partir del Parménides , donde se autoformula sus dudas, unas de carácter lógico-epistemológico-ontológico, como lo que (a partir de Aristóteles) se conoce como el argumento del tercer hombre, otras de carácter moral: si el mundo de las ideas es un mundo perfecto, no pueden existir ideas negativas, como el mal, la crueldad, etc. Eso sería un sinsentido. A partir del Parménides tratará (Sofista) sólo de las ideas superiores (los géneros supremos) que son la condición de posibilidad de todo lo que existe, de todo lo que se piensa y de todo lo que se dice, a saber, el ser, el no-ser como alteridad, lo mismo, lo otro, el movimiento y el reposo. Si en la Carta vii (1954, 342d) se vuelve a decir que hay tantas ideas cuantos conjuntos de realidades, ello se debe, creo, a que Platón hace un resumen exotérico de lo más notorio de su filosofía. «Lo mismo que a la forma circular se puede aplicar esto a la recta, así como a los colores, a lo bueno, lo bello y lo justo, a todo cuerpo, tanto artificial como existente por naturaleza, al fuego y al agua y a todas las cosas por el estilo, a la totalidad de los seres vivos y a los caracteres anímicos, a toda clase de acciones y pasiones.» (Ibid. , 342d-e.)

87 No olvidemos que Platón era un seguidor del pitagorismo, movimiento que sostenía que el origen, la arché , de las cosas eran los números.

88 Que define como aiṓnios eikṓn; z in aídion ón; pantelès z ion; noētòn z ion y autò z ion .

89 Obsérvese el paradigma antropomórfico platónico. El mundo perfecto está calcado de lo que pasa entre los humanos.

90 Todo eso lo lleva a cabo mezclándolo en una cratera.

91 Son los únicos dioses verdaderos para Platón.

92 Véase como Platón utiliza ejemplos materiales y artesanales. Es el eterno problema. Hay que recurrir a lo fenoménico para referirnos al más allá. El paradigma biológico y artesanal recorre toda la obra de Platón.

93 Creo que aquí hunde sus raíces el espinoso tema del entendimiento agente aristotélico. Para el tema del alma, vid. Á. Vallejo Campos, 1996, págs. 123-142.

94 Á. Vallejo Campos, 1996, pág. 121.

95 A esa disensión del alma (como a las luchas de clases en las póleis ) se le denomina stásis .

96 Platón, Leyes [trad. de F. Lisi], Madrid, Gredos, 1999, 817 a-e.

97 Por eso se ha dicho que las tragedias son migajas del festín de Homero.

98 Esquilo.

99 Sófocles.

100 Eurípides, Bacantes .

101 Expresado con fuerza y belleza en la transformación de las Erinias en Euménides.

102 Sobre la tragedia griega, puede verse Aristóteles, Poética [ed. y trad. de V. García Yebra, Madrid, Gredos, 1974; F. Nietzsche, El nacimiento de la tragedia , Madrid, Alianza, 1973; G. F. Else, Aristotle’s Poetics : the argument , Cambridge (Massachusetts), Harvard University Press, 1963; The origin and early form of Greek Tragedy , Cambridge (Massachusetts), Harvard University Press, 1965; y J. P. Vernant y P. Vidal Naquet, Mythe et tragédie en Grèce ancienne , vol. I , París, Libraire François Maspero, 1972 y vol. II, Éditions La Découverte et Syros, 1986.

103 A. Melero Bellido, 2002, y J. Solana Dueso, Testimonios y fragmentos : los sofistas , Barcelona, Círculo de lectores, 1996.

104 Evidentemente, Platón, para quien los dioses eran el demiurgo y los astros, eternos y perfectos en sus regulares movimientos, rechaza la religión antropomórfica popular.

105 Como los lamentos, gritos y gemidos de Filoctetes. Vid. el libro X de la República .

106 Éste es un tema de eterno debate. Aristóteles tiene una visión muy distinta, que expresa con su teoría de la kátharsis .

107 Para todos estos temas, vid. W. Jaeger, 1957.

108 La estructura material de las tragedias griegas es, casi siempre, la misma: la divinidad envía átē , obnubilación, ceguera, al héroe, que le provoca hýbris , es decir, desmesura en sus acciones, transgresión de sus límites, de su moîra , por lo cual es castigado. Todas las tragedias griegas conservadas están editadas, con muy buenas introducciones y notas, en la Editorial Gredos. En catalán, en la colección Bernat Metge hay también algunas, con traducciones impagablemente buenas, especialmente las de Carles Riba, con el texto griego.

109 Véase la expresión plástica más perfecta del dualismo y espiritualismo en la teoría del s ma-s ma (el cuerpo es el sepulcro del alma), divulgada con potencia en el Fedón y en la metáfora de la caverna de la República . También en la portentosa alegoría del carro alado en el Fedro . Para un recorrido sobre las diversas concepciones del alma en Grecia, puede verse E. Rohde, 1995.

110 F. M. Cornford, 1968, pág. 19.

111 Sobre la sofística, vid. A. Melero Bellido, 2002; J. Solana Dueso, 1996, y A. Alegre Gorri, 1986.

112 «Se parte de la idea pitagórica de que la materia tiene una conformación que está determinada en un nivel anterior por su estructura matemática y la resolución de lo complejo finaliza en dos elementos geométricos (el triángulo escaleno y el isósceles).» Á. Vallejo Campos, 1996, pág. 117.

113 Las ideas serían la referencia más fija posible —más que cualquier referente material— que hace que los significados de las palabras sean inmutables. La idea (ontología) «y lo que nos pasa en el alma» (bonita expresión de Aristóteles) [epistemología serían la forma de las palabras.

114 Así, existe el 1 porque existe la idea de unidad, el 2 por la de dualidad, y así sucesivamente. Platón es importante en la evolución de la matemática griega desde un operacionalismo materialista, donde el uno no se entendía sin el punto que se realiza con un punzón, hacia un definicionalismo ideal que culminaría con Euclides. Vid. S. Körner, Introducción a la filosofía de la matemática , México, Siglo XXI , 1968.

115 E. Lledó, 1981, pág. 105.

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