Aunque podría mencionar a otros muchos héroes que [9] se entrenaron de modo similar y convirtieron su actividad en un arte, me parece suficiente con Neoptólemo, el hijo de Aquiles, que consiguió renombre con el arte de la danza y le añadió su modalidad más hermosa, llamada pírrica a partir de él. Y Aquiles, al tener esta información sobre su hijo, se alegró más, en mi opinión, que por su belleza y sus otras proezas. Lo cierto es que a Ilión, hasta entonces inexpugnable, la conquistó y destruyó hasta sus cimientos al arte de la danza de Neoptólemo 8 .
Los espartanos, que tenían fama de ser los más bravos [10] de los griegos, aprendieron de Cástor y Pólux la cariática (que es también un tipo de danza que se aprende en Caria, un distrito de Laconia) 9 , y todo lo hacían con la ayuda de las Musas, hasta el punto de luchar al compás y ritmo de la flauta y el avance oportuno del paso. Y la primera señal para entrar en combate los espartanos la da la flauta; por eso vencían a todos, porque les guiaba la música y el ritmo.
Todavía ahora se puede ver cómo sus efebos aprenden tanto a danzar como a luchar con armas. En efecto, cuando dejan de luchar entre sí, en los entrenamientos, dando golpes y recibiéndolos, la lucha termina en danza, y un flautista situado en medio toca la flauta y marca el ritmo con el pie, mientras ellos, siguiéndose unos a otros en fila exhiben toda clase de figuras, avanzando al ritmo, unas veces guerreras, poco después corales, que son gratas a Dioniso y Afrodita.
[11] Por ello, el canto que entonan mientras bailan es una invocación a Afrodita y a los Amores, para que participen en su fiesta y les acompañen en su baile. El segundo canto (porque se cantan dos) contiene instrucciones sobre cómo se debe bailar: «Echad el pie hacia adelante, muchachos, y desfilad mejor», dice. O sea, bailad mejor 10 .
[12] Algo parecido hacen los que bailan la danza del collar. El collar es una danza conjunta de muchachos y muchachas que bailan alternativamente y se parecen realmente a un collar de cuentas. Inicia el baile el muchacho, con los pasos juveniles que también usará luego en la guerra; le sigue la muchacha, enseñando cómo debe hacerse la danza femenina con decoro, de modo que sea un collar trenzado con modestia y virilidad. Sus gimnopedias son una danza parecida 11 .
Como ya los has leído, paso por alto los versos que [13] compuso Homero en el escudo de Aquiles a propósito de Ariadna y acerca del coro que Dédalo le preparó 12 , y los dos danzantes a los que el poeta llama acróbatas, que dirigen el coro, y de nuevo lo que dice en el mismo escudo: «Jóvenes danzantes daban vueltas en torno», dando a entender que esto era lo más hermoso que había grabado Hefesto en el escudo 13 . Ciertamente, era muy lógico que los feacios disfrutaran con la danza, porque eran gentes refinadas y vivían en la mayor felicidad. De hecho, Homero representó a Ulises admirándolos sobre todo por ello, y al contemplar «el centellear de sus pies» 14 .
En Tesalia progresó tanto el ejercicio del arte de la [14] danza que a sus líderes y campeones los llamaban primero bailarines. Esto se demuestra por las inscripciones de las estatuas que erigían a los más distinguidos en el combate. «La ciudad», dice una, «distinguió a su primer bailarín». Y otra: «A Iiletión el pueblo le levantó una estatua por haber bailado bien en el combate» 15 .
Omito decir que no es posible encontrar ningún antiguo [15] rito de iniciación sin danza, por supuesto los de Orfeo y Museo, y los más importantes bailarines de la época que establecieron tales ritos, al disponer como algo bellísimo que la iniciación se hiciera con ritmo y danza. Aunque las ceremonias son así, debo callarme por los no iniciados, pero todos han oído decir que a los que anuncian los misterios la gente los llama «los danzantes».
[16] Y en Delos, tampoco se celebraban los sacrificios sin danza, sino que se hacían con ésta y con música. Se reunían coros de muchachos y bailaban al son de la flauta y de la cítara, mientras otros especialmente escogidos entre ellos interpretaban una danza mímica. Los cantos escritos para estos coros se llamaban hiporquemas, y la poesía lírica está llena de ellos 16 .
[17] ¿Pero, por qué te hablo de los griegos? Porque también los indos, cuando nada más levantarse adoran al sol, no hacen como nosotros, que besando la mano ya creemos que la plegaria está completa, sino que ellos, de pie frente a Levante, saludan al sol con danzas, manteniéndose en silencio e imitan la danza del dios. Tal es la plegaria, la danza y el sacrificio de los indos. Por ello, propician al dios con estos ritos dos veces al día, al salir el sol y al terminar el día.
[18] Los etíopes cuando combaten lo hacen danzando; un etíope no dispararía una flecha arrancándola de su cabeza (porque utilizan la cabeza como carcaj, sujetando a ella las flechas en forma radial) sin danzar previamente, amenazando al enemigo con su postura y aterrorizándolo con su baile 17 .
[19] Puesto que hemos hablado de la India y de Etiopía, merece la pena descender en nuestro relato a Egipto, su vecina. Yo creo que el antiguo mito sobre Proteo el egipcio no significa otra cosa sino que fue un danzarín con capacidad de imitación, que podía adoptar todas las formas y cambios, hasta el punto de imitar la humedad del agua, la violencia del fuego en la vehemencia de su movimiento, la fiereza del león, la rabia del leopardo, la agitación de un árbol, y, en pocas palabras, todo lo que quería. Sin embargo, la mitología, asumiéndolo en su aspecto más extraordinario, describía la naturaleza de Proteo como si realmente ocurriera lo que él imitaba. Es precisamente esa la característica de los actuales bailarines, a los que se puede ver cómo cambian con rapidez al mismo tiempo, imitando al propio Proteo. Hay que suponer que también Empusa, que se metamorfoseaba en innumerables formas, ha sido transmitida como tal ser humano por el mito 18 .
Después de éstos, tampoco es justo pasar por alto la [20] danza majestuosísima y muy sagrada que los romanos más nobles, los llamados Salios (que es el nombre de un clero) ejecutan en honor de Ares, el más belicoso de los dioses.
Un relato bitinio, que no discrepa mucho de los que [21] circulan por Italia, afirma que Príapo, un genio de la guerra, al parecer uno de los Titanes, o uno de los Dáctilos Ideos, que había dedicado toda su actividad a la enseñanza de la danza con armas, recibió de Hera a Ares, aún niño, pero duro y más viril de lo normal, con el encargo de no enseñarle la lucha con armas antes de haberle convertido en un bailarín perfecto. Y con esta condición recibió como recompensa de Hera cobrar de Ares el diezmo de todos los ingresos procedentes de la guerra 19 .
[22] En cuanto a los ritos dionisíacos y báquicos, me imagino que no esperarás oír de mí que todos fueron danza. De hecho, sus tres danzas más tradicionales, la kórdax , la síkinnis y la emméleia , las inventaron los sátiros, servidores de Dioniso, y las bautizaron con sus propios nombres 20 . Sirviéndose de este arte, Dioniso sometió a los tirrenos, a los indos y a los lidios, y cautivó con su danza a pueblos tan belicosos con la ayuda de sus cofrades.
[23] Por ello, mi admirado amigo, ten cuidado no vaya a resultar impío denunciar una práctica que es al mismo tiempo divina y mística, cultivada por muchos dioses, realizada en su honor, y que procura al mismo tiempo tanta distracción y tan útiles enseñanzas.
Me sorprende una cosa de ti, y es que, sabiendo que eres un gran aficionado a Homero y a Hesíodo (como ves recurro de nuevo a los poetas), puedas atreverte a contradecirles cuando elogian la danza por encima de todo. En efecto, Homero enumera lo más agradable y lo más hermoso, citando al sueño, la amistad, el canto y la danza 21 ; únicamente a ésta la llama «intachable», y adjudica además por su propia cuenta la dulzura al canto. El arte de la danza posee ambas cosas, la dulzura del canto y la intachabilidad de la danza, que tú ahora te propones censurar. Y de nuevo, en otro pasaje de su obra dice
A uno le concedió un dios la actividad bélica
y al otro el arte de la danza y el canto
que conmueve los corazones 22 .
Porque realmente conmovedor es el canto acompañado de danza y éste es el don más bello de los dioses. Al parecer, al dividir Homero todas las actividades en dos grupos, la guerra y la paz, sólo a las actividades de la guerra contrapuso éstas como las más hermosas.
Por su parte Hesíodo, que no lo conocía de oídas por [24] otro, sino que había visto personalmente a las Musas bailando al romper el día, al principio de su poema 23 cuenta de ellas como el mayor elogio
bailan con sus tiernos pies en torno
a una fuente de violetas
cuando danzan en torno al altar de su padre .
En cambio tú, mi noble amigo, casi te estás enfrentando [25] a los dioses con tus insultos a la danza. Sócrates, el hombre más sabio, si podemos creer a Apolo Pitio, que dijo tal cosa de él, no sólo elogiaba la danza, sino que incluso consideraba que valía la pena aprenderla, atribuyendo el más alto valor al mantenimiento del ritmo, la belleza de la música, el movimiento armonioso y al decoro en las evoluciones, y no se avergonzaba, aun siendo un viejo, de creer que era uno de los más serios temas de estudio 24 . No se iba a tomar poco interés en el arte de la danza un hombre que no vacilaba en aprender incluso lo más trivial, y acudía con frecuencia a las escuelas de las flautistas y no desdeñaba oír algo interesante de una mujer cortesana como Aspasia 25 . Aunque él veía un arte que sólo estaba empezando y que no se había desarrollado hasta tan alto grado de belleza. Pero si hubiera podido contemplar a los que ahora lo han hecho avanzar hasta el máximo, estoy seguro de que aquel hombre habría abandonado todo lo demás y habría puesto toda su atención sólo en este espectáculo, y no habría impartido a los muchachos otras enseñanzas antes que éstas.
[26] Yo creo que cuando elogias la comedia y la tragedia, has olvidado que también en cada una de ellas hay un aspecto peculiar de la danza; por ejemplo, la emméleia es trágica, el kórdax cómico, y algunas veces hay una tercera, cuando se añade la síkinnis 26 . Pero como al principio diste más importancia a la tragedia y a la comedia, y a los flautista ambulantes y a la citarodia más que a la danza, diciendo que también esas son competitivas y por ello importantes, permite que comparemos cada una de ellas con la danza. Aunque, si estás de acuerdo, prescindamos de la flauta y de la cítara, puesto que también éstas forman parte del servicio del bailarín.
[27] Por lo que se refiere a la tragedia, en primer lugar, examinemos qué características tiene a partir de su forma peculiar. Es un espectáculo al mismo tiempo repulsivo y terrible el de un hombre disfrazado con una estatura desproporcionada, montado en elevados zuecos, con un rostro alargado por encima de su cabeza y una boca enorme abierta como si fuera a tragarse a los espectadores. Paso por alto los rellenos del pecho y de la tripa para fingir una gordura añadida y artificial, para evitar que la estatura desproporcionada choque más en un cuerpo enclenque. Y encima, por dentro el individuo está dando gritos, doblándose arriba y abajo, a veces incluso cantando sus versos y, lo que realmente es más vergonzoso, poniendo música a sus desgracias, haciéndose responsable únicamente de su voz, porque del resto ya se encargaron poetas nacidos mucho antes que él. Mientras se trata de Andrómaca o Hécuba, su canción se puede aguantar, pero cuando entra en escena el propio Heracles cantando él solo, olvidándose de sí mismo y sin respeto a la piel de león o a la maza que le acompaña, sensatamente podría decirse que se trata de un solecismo 27 .
Porque, volviendo de nuevo a lo que echabas en cara [28] al arte de la danza, que hombres imitaban a mujeres, ésta sería una recriminación común a la tragedia y a la comedia. Realmente en ellas hay más mujeres que hombres.
La comedia, por su parte, se adjudica a sí misma la [29] ridiculez de los personajes como parte de su encanto. Por ejemplo, las máscaras de los Davos, Tibeos 28 y cocineros.
Por otra parte, no soy yo quien tiene que hablar del aspecto ordenado y digno del bailarín, porque salta a la vista para los que no estén ciegos. Su propia máscara es muy hermosa y se ajusta a la acción que subyace en ella, pero no tiene la boca abierta como en la tragedia y la comedia, sino cerrada, pues tiene a muchos que gritan en su lugar.
En el pasado eran los mismos los que cantaban y [30] bailaban, pero más tarde, como el jadeo provocado por los movimientos alteraba el canto, pareció más conveniente que otros les acompañaran cantando.
Los temas de la tragedia y de la danza son comunes, [31] y no se diferencian unos de otros, salvo que los correspondientes a la danza son más variados, tienen más contenido y admiten innumerables variantes.
[32] Y, si la danza no forma parte de las competiciones, afirmo que la razón es que a los jueces de los certámenes les parece demasiado importante y sería como para someterla a examen. No hace falta recordar que una ciudad de Italia, la más importante de la estirpe calcídica, la incluyó casi como un realce en los juegos que allí se celebran 29 .
[33] Al llegar a este punto, me gustaría defenderme ante ti de las numerosas omisiones de mi relato, para no dar la impresión de ignorancia o inexperiencia. Soy consciente de que muchos antes de nosotros, que escribieron sobre la danza, dedicaron la mayor parte de su ensayo a enumerar todas las clases de danza, detallando sus nombres, cómo era cada una, quién la había inventado, convencidos de que iban a hacer una demostración de su saber enciclopédico. Yo por mi parte creo ante todo que estas porfías en tales temas son de mal gusto, pedantes e impropias de mí, por lo que he pasado de ellas.
[34] Además, quiero hacerte comprender y recordarte que no me he propuesto actualmente hacer la historia de toda la danza, ni me planteé como objetivo de mi obra enumerar los tipos de danza, excepto lo poco que recordé al principio, cuando traté sus características más tradicionales. Porque lo más importante de mi obra ahora para mí es hacer el elogio de la danza tal como está establecida ahora y mostrar cuánto deleite y utilidad comprende en sí misma, aunque no empezó a alcanzar tanta belleza antiguamente, sino sobre todo en tiempo de Augusto 30 .
Porque aquellas primeras formas eran como raíces y fundamentos de la danza, pero su floración y maduración completa del fruto, que precisamente ahora ha alcanzado su más alta perfección, es lo que trata este discurso nuestro, omitiendo lo de «hacer la tenaza», «bailar la grulla» y otras que no tienen nada que ver ya con la danza actual. Y en lo que se refiere a la forma «frigia» de danza, que acompaña al vino y a la juerga, ejecutada frecuentemente en medio de borracheras por campesinos y con música de flautas tocadas por mujeres, danza violenta con cabriolas fatigosas, que ahora todavía es frecuente en los distritos rurales, no la omití por ignorancia, sino porque no tiene ninguna relación con la danza actual. También Platón en las Leyes elogia unas clases de danza y otras las condena totalmente, dividiéndolas en relación al deleite y la utilidad, y eliminando las más feas, pero valorando y admirando el resto 31 .
Sobre la danza en sí, con esto es suficiente, pues sería [35] de mal gusto alargar el ensayo tratando de abarcarlo todo. Voy a explicarte ya las cualidades que debe tener el propio bailarín, cómo debe entrenarse, los conocimientos que debe adquirir y por qué medios debe fortalecer su trabajo, para que te des cuenta de que éste no es un arte fácil ni de los más accesibles, sino que alcanza los límites de toda una formación, no sólo musical, sino rítmica y métrica, y en especial esa formación filosófica tuya, tanto física como moral. Porque considera impropio de sí misma su dialéctica excesiva, pero no se aparta de la retórica, sino que participa de ella por cuanto describe caracteres y emociones, a las que también tienden los oradores. Tampoco se aleja de la pintura y la escultura, sino que también imita evidentemente sobre todo la cadencia que hay en ellas, hasta el punto de que ni Fidias ni Apeles la superan.
[36] Le incumbe ante todo tener propicia a Mnemósine y a su hija Polimnia y trata de acordarse de todo. Porque lo mismo que Calcante en Homero, el bailarín debe saber «el presente, el futuro y el pasado» 32 , para que nada se le escape, sino que tenga a mano el recuerdo de todo. Tiene como quehacer más importante ser una ciencia de imitación y retrato, que da a conocer el pensamiento y hace inteligible lo oscuro. Lo mismo que dice Tucídides de Pericles en su elogio, la alabanza más elevada que podría hacerse de un bailarín es que conozca lo necesario y sepa interpretarlo 33 . Al decir interpretación quiero decir claridad de las posturas. Todo el equipo de su actividad lo constituye la antigua historia, como dije anteriormente; debe tener a mano su recuerdo y su presentación con decoro. [37] Empezando por el Caos y el primer origen del mundo, debe saberlo todo, hasta los acontecimientos sobre Cleopatra la egipcia 34 .
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