1. Hipersensibilidad a la luz y los sonidos. Esto se debe al efecto rebote del glutamato.
2. Dolor de cabeza. Podría deberse a la misma razón, aunque cabría sumar además que el acetaldehído dilata los vasos sanguíneos de la cabeza. Según indican también recientes investigaciones, el alcohol puede hacer que tu sistema inmunológico ataque tu organismo. Por lo visto, puede activar tus células inmunológicas, que se supone que te protegen de insectos y toxinas mediante la liberación de sustancias químicas que provocan irritación en los vasos sanguíneos y los nervios, lo cual puede producirte dolor (incluso de cabeza).
También entra en juego un factor de deshidratación debido al efecto diurético del alcohol (lo que significa que te hace orinar más). Puedes beber toda el agua que necesites antes de irte a dormir, pero, por supuesto, eso interrumpirá tu sueño si tienes que levantarte para ir al baño.
3. Síntomas estomacales. Puesto que el alcohol daña el revestimiento del estómago y del intestino, puede acabar provocándote diarrea y náuseas. También puede producir una ligera inflamación en el páncreas (no en vano, la pancreatitis o inflamación de páncreas suele vincularse con el consumo abusivo de alcohol).
1. Bebe menos. Esta parte ya la conoces.
2. Suaviza el ritmo. Por lo general, tardas una hora en procesar una unidad (10 ml/8 g) de alcohol. Cuanto más despacio bebas, más oportunidades tendrás de procesarlo, ya que tu nivel máximo de alcohol en sangre no será tan elevado, y se ha demostrado que esto produce menos resaca.
3. Mezcla con agua tus bebidas alcohólicas. Otras formas de diluir son agregar más hielo; añadir, o bien refrescos al vino, o bien limonada a la cerveza; o combinar licores con bebidas sin alcohol. Eso sí, mejor sin burbujas, ya que las bebidas gaseosas pueden hacer que absorbas el alcohol más rápido.
4. Bebe medidas más pequeñas. A menor capacidad de la copa o vaso, menos alcohol durante el transcurso de la noche.
5. Bebe licores claros. Al parecer, los congéneres agravan las resacas, y este tipo de licores los contienen en menor cantidad. Según un estudio, el vodka produce menos resaca que el whisky, por ejemplo (aunque tanto los consumidores de vodka como los de whisky durmieron mal y encontraron dificultades para concentrarse al día siguiente) [20].
Beber con sensatez implica saber moderarte, y esto último puede resultarte más sencillo si tienes claro en qué medida te perjudicará el alcohol al día siguiente. En la década de 1980, dirigí la unidad de investigación de pacientes hospitalizados por consumo de alcohol en los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos. Cuando entrevisté a los alcohólicos que tratábamos e investigábamos allí, me llamó la atención que casi ninguno había sufrido resacas. Así pues, podría concluirse que jamás habían tenido impedimentos para excederse con la bebida.
CUADRO 4
REMEDIOS PARA LA RESACA: ¿SON DE FIAR?
Las resacas no pueden «curarse». Lo más que puedes hacer al respecto es atenuar los síntomas.
| Antiinflamatorios. Tómate un ibuprofeno antes de acostarte o cuando despiertes (a ser posible, tras haber ingerido algún alimento, ya que puede resultar demasiado agresivo para el revestimiento del estómago). |
| Betabloqueantes (atención: ¡estos solo se venden bajo receta médica y su uso no está autorizado para la resaca!). Lograrán ralentizar la sensación de palpitaciones en tu cabeza, ya que reducen la frecuencia cardíaca. No estoy seguro de si producen más efectos. |
| Sacar un clavo con otro clavo. Esto es lo peor que puedes hacer. Si crees que beber más alcohol curará los síntomas de la resaca, en realidad tan solo la estás prolongando, pues lo que haces es seguir enviando alcohol a tu cerebro. ¡Ni se te ocurra! |
| Hidratación. Medio litro de agua antes de acostarte y otro medio al levantarte. Las bebidas isotónicas y las que contienen electrolitos también ayudan a reponer sales. No hay estudios al respecto, pero la teoría tiene lógica. Eso sí, yo no te recomendaría que te enchufes a una bolsa de hidratación intravenosa a menos que te hayan ingresado en el hospital. |
| Alimentos. Es posible que despiertes con bajos niveles de azúcar en sangre, por lo que ingerir carbohidratos te hará sentir mejor. Los huevos contienen muchos de los nutrientes que necesitas en estos momentos. |
| Cafeína. Si no te provoca náuseas, cualquier fuente de cafeína te ayudará a despejarte. Un refresco de cola (con o sin burbujas) contiene tres componentes que pueden ayudarte: carbohidratos, líquidos y cafeína. |
| Probióticos. Sabemos que los probióticos reducen el síndrome del intestino permeable, y un estudio muy acotado que se realizó con bebedores empedernidos demostró que los sujetos habían reducido sus niveles de inflamación en el organismo. Esto promete. |
| Hierbas/suplementos. En la mayoría de los casos, no disponemos de pruebas concluyentes. Pero podría valer la pena tomar un complejo de vitamina B. En estos momentos, algunas empresas están desarrollando tratamientos combinados de todo en uno para acelerar el proceso de metabolización del alcohol. Caro pero prometedor. |
| Mantenerte activo. En teoría, cualquier tipo de ejercicio te ayudará a acelerar tu metabolismo y, por lo tanto, a quitarte la resaca. Sin embargo, veo improbable que te apetezca hacer esto. |
Sin embargo, en una investigación en línea realizada en estudiantes holandeses de dieciocho a treinta años que habían sufrido alguna resaca últimamente, solo un pequeño porcentaje (13,4 %) confesó que, de haber una cura para la resaca, incrementaría su consumo de alcohol. La mayoría (el 71,6 %) afirmó que no lo incrementaría [21]. De todos modos, no olvidemos que este estudio preguntaba a los encuestados lo que creían que harían, no lo que harían en realidad.
Así que, resumiendo, aunque sufrir resaca puede reducir las probabilidades de que caigas en el alcoholismo, confío igualmente en que los demás datos de este capítulo te ayuden a entender el peligro potencial que presenta un exceso de alcohol cuando recorre tu organismo y tu cerebro.
7. El 5 de enero de 1930 Mao Tse Tung escribió una carta para criticar algunas ideas pesimistas que se estaban extendiendo dentro del Partido. El título de la carta fue Una sola chispa puede incendiar la pradera. (N. del E.).
8. En inglés, neologismo por la contracción de alcohol y pop. Designa las bebidas alcohólicas de agradable color y sabor, y aspecto de refresco, aunque, en realidad, tienen bastante más graduación alcohólica que una cerveza. (N. del T.).
9. En España, la tasa máxima de alcoholemia permitida al volante es de 0,5 g de alcohol por cada litro de sangre (80 mg%). (N. del E.).
10. Expresión escocesa en jerga, intraducible al español. Una alternativa aproximada sería «jugo destrozacasa» o «zumo destrozacasa» (ya que «hoose» es como los escoceses pronuncian la palabra inglesa «house»). Con esta expresión, los hinchas hacen referencia a los actos violentos que suelen sucederse tras haberse excedido bebiendo Buckie. (N.del T.).
11. Algo así como «subidón de vodka». (N.del T.).
О проекте
О подписке
Другие проекты