Prólogo
A fortunadamente, de un tiempo a esta parte, los terapeutas pueden escoger entre varios métodos de contención para tratar a todo tipo de pacientes, no solo a deportistas. Pero los materiales han evolucionado: los actuales son capaces de superar las prestaciones de las inmovilizaciones o los simples vendajes de mantenimiento, siempre que se utilice el sentido común y la imaginación. Cualquiera de nosotros es capaz de crear su propio montaje recortando las vendas, combinando los métodos. Paralelamente, los avances científicos y técnicos han favorecido la evolución de nuestra técnica:
- los hallazgos del doctor Guimberteau sobre la estructura de los tejidos y su funcionamiento han contribuido en la revisión de ciertos protocolos de tratamiento: la inmovilización estricta y duradera ha dado paso a una estrategia terapéutica basada en el movimiento;
- e incluso a la aparición de las tiras de colores adhesivas cuya acción está relacionada con el movimiento.
En la primera edición en francés de este libro, expliqué cómo y cuándo era conveniente realizar un strapping eficaz. Hoy en día, los años de experiencia sobre el terreno y la perspectiva me han servido para perfeccionar la técnica.
Estas ayudas externas deben formar parte de su arsenal terapéutico, igual que el masaje, la manipulación o la técnica del gancheo. Su acción es duradera (actúan las 24 horas del día), ampliando favorablemente el efecto de sus sesiones... ¡No prive de ello a sus pacientes! Y no dude en utilizarlas siempre que pueda.
Introducción
Hoy en día, tanto la demanda de tratamientos como el nivel de exigencia de los pacientes van en aumento: no solo en las actividades corrientes, sino también en las deportivas, en especial en traumatología, reumatología, pediatría e incluso geriatría.
Por este motivo, en nuestro ejercicio diario, cada día cobran más protagonismo las vendas adhesivas y los demás sistemas de inmovilización, las ortesis.
Estos tratamientos o complementos de tratamiento permiten recuperar rápidamente la actividad diaria, sin empeoramiento de la lesión inicial y, sobre todo, favorecen una cicatrización dirigida y sólida, única garantía de una recuperación duradera de la función.
Pero ¿cuál escoger?
¿El strapping tradicional? ¿Las ortesis? ¿O el taping realizado con esas tiras adhesivas que empezamos a ver por todas partes?
Frente a estas múltiples opciones, el terapeuta debe recurrir a la lógica para utilizar la más adecuada en cada momento: veremos que aunque a veces tengan objetivos similares, estas técnicas son más un complemento que una competencia.
Mientras que el strapping o las ortesis protegen el organismo inmovilizándolo total o parcialmente, el taping estimula el proceso de curación (drenaje o descompresión) gracias a los movimientos que preserva.
Así pues, el taping no sustituye a los sistemas de compresión actuales, sino, al contrario, amplía su campo de acción (a veces, incluso pueden combinarse) proponiendo un concepto diferente. Aún más, este nuevo procedimiento abre un abanico de posibilidades de tratamiento para patologías en las que el uso de las vendas resultaban hasta entonces ineficaces: por ejemplo, en el caso de tensiones musculares, tendinitis incipientes, cicatrices adherentes, edemas crónicos, hematomas, lesiones musculares o incluso linfedemas.
En primer lugar, esta guía aborda desde el punto de vista teórico:
- El strapping, aún iniguable ya que puede hacerse “a medida”.
- Las ortesis, cuyo aspecto práctico favorece cada vez más su utilización en los protocolos de tratamiento.
- El taping, la técnica más reciente, que se presenta en forma de vendas elásticas muy finas. Sin embargo, su elasticidad no permite limitar realmente una amplitud articular, y, para resultar eficaces, requieren movimiento.
- Los diferentes productos y materiales necesarios para cada técnica.
A continuación, se centra en el aprendizaje, aplicación y perfeccionamiento de la técnica.
Estos montajes no deben seguir un modelo fijo, sacado de un autor concreto. Por el contrario, en cada una de sus combinaciones, el terapeuta debe aunar lógica y sentido común. Sin duda, los primeros intentos no alcanzarán la perfección; pero la repetición, la reflexión y las conversaciones con el paciente le servirán para conseguir su objetivo.
Dicho esto, ¡buena práctica!
CONSIDERACIONES
Indicaciones según las patologías
Ventajas e inconvenientes de los materiales utilizados
Indicaciones según las patologías
Ventajas e inconvenientes de los materiales utilizados
EL STRAPPING o las contenciones elásticas
Las vendas adhesivas inelásticas
Las vendas adhesivas elásticas
Mecánicas. Neurofisiológicas. Psicológicas
Preventivos
Tabla recopilatoria
7. Indicaciones y particularidades por patología
Articulares
Tendinosas
Musculares
Pequeños traumatismos
En reumatología Alteraciones liquidianas
8. Contraindicaciones, ventajas e inconvenientes
1 Las claves del éxito
El strapping: la única técnica de inmovilización que puede realizarse “a medida”.
Ser eficaz significa:
- adaptarse a todas las situaciones;
- elegir lo más adecuado;
- alcanzar el objetivo fijado;
- responder a las expectativas del paciente;
- reducir el dolor al momento y a largo plazo;
- realizar un montaje confortable;
- respetar las prescripciones de inmovilización.
Realizar un strapping correcto exige poder de reflexión, lógica y capacidad de síntesis, ¡porque existen tantas combinaciones como pacientes y patologías!
2 Principios generales
Según su modo de realización, el strapping permite sujetar, estabilizar, suplir o reforzar una estructura anatómica que sufre, o limitar un movimiento o un sector angular concreto.
Dependiendo de su montaje, el strapping desempeña un papel determinado:
- Antálgico: alivia al paciente y lo tranquiliza.
- Terapéutico: para favorecer la cicatrización y la reabsorción del edema. En este caso, se coloca desde el momento en que se ha producido la lesión (traumatismo) o durante la fase inflamatoria (tendinitis), y se mantiene durante el período de cicatrización (el dolor es también un buen mecanismo de referencia).
- Preventivo: para evitar movimientos dolorosos o extremos (de un tejido recientemente cicatrizado), aunque la función esté permitida. Resulta ideal a la hora de retomar la actividad o cuando persiste una inestabilidad.
- Correctivo: en algunos casos, la limitación del movimiento a través de las vendas permite percibir los gestos que realmente deben evitarse.
- “Mágico”: un buen dominio de la técnica junto con la implicación del individuo posibilitan la actividad física, a pesar de la molestia, favoreciendo así la recuperación.
En general, frente a una patología de origen mecánico, es lógico responder con un tratamiento mecánico; es decir, utilizar un sistema de inmovilización que garantice la conservación de la estructura o estructuras anatómicas dañadas.
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